¿Y qué si...
Aquí te sientas, en tu silla de respaldo alto
Me pregunto cómo es la vista desde ahí
No podría saberlo porque me gusta sentarme
en el suelo, sí en el suelo
Si quieres podríamos jugar un juego
Simulemos que somos iguales
Pero vas a tener que mirar mucho más cerca
de lo que lo haces, más cerca de lo que lo haces
Y estoy demasiado cansada para quedarme aqui más tiempo
Y de todas formas no me importa lo que piensas
porque creo que estabas equivocado sobre mí
Sí,¿ y qué si lo estabas, y qué si lo estabas?
¿Y qué si soy una tormenta de nieve quemándose?
¿Y qué si soy un mundo que no gira?
¿Y qué si soy un océano, demasiado bajo, demasiado profundo?
¿Y qué si soy el demonio más amable?
Algo en lo que tal vez no creas
¿Y qué si soy una sirena cantando para que los caballeros se duerman?
Sé que tienes que entenderlo
Dime todo lo que soy
Y quizás aprenda cien o doscientas
cosas acerca de tí, tal vez acerca de tí
Soy el final de tu telescopio
No cambio sólo para acomodarme a tu vista
porque estoy atada por una cuerda desgastada
Alrededor de mis manos, atada alrededor de mis manos
Y cierras los ojos cuando digo que me estoy liberando
Y pones tus manos sobre tus oídos
Porque no estás preparado para creer que yo no soy
la chica perfecta que pensabas
Bueno, ¿qué tengo que perder?
¿Y qué si soy un sauce llorón riendo lágrimas sobre mi almohada?
¿Y qué si soy una persona sociable que quiere estar sola?
¿Y qué si soy un leopardo sin dientes?
¿Y qué si soy un pastor sin ovejas?
¿Y qué si soy un ángel sin alas para llevarme a casa?
No me conoces
Nunca lo harás, nunca lo harás
Estoy fuera del marco de tu foto
Y el cristal se está rompiendo ahora
No puedes verme
Nunca lo harás, nunca lo harás
Si nunca vas a ver...
¿Y qué si soy un desierto lleno de gente?
Demasiado dolor con poco placer
¿Y qué si soy el lugar más bonito al que nunca quieres ir?
¿Y qué si no sé quién soy?
¿Nos mantendrá eso a ambos intentando
descubrirlo? Si lo haces,
por favor házmelo saber
¿Y qué si soy una tormenta de nieve quemándose?
¿Y qué si soy un mundo que no gira?
¿Y qué si soy un océano, demasiado bajo, demasiado profundo?
¿Y qué si soy el demonio más amable?
Algo en lo que tal vez no creas
¿Y qué si soy una sirena cantando para que los caballeros se duerman?
Duerman...
Duerman...
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What if...?
Etiquetas: Emilie Autumn, Música
La dama de Shalott
Como gran aficionada a las leyendas, magia, mundo medieval, romanticismo, etc etc etc... os traigo una de mis leyendas favoritas: La dama de Shalott. Perteneciente a las leyendas artúricas, existe un poema de Tennyson que os recomiendo. Hoy aquí sólo os haré un pequeño resumen de la historia. Y qué mejor para acompañar una bonita historia, que una bonita canción: "Shalott" por Emilie Autumn. Espero que os guste:
Cuenta la leyenda que Elena, la dama de Shalott, fue encerrada en una torre donde tejía noche y día. Un susurro le anunció que le aguardaba una horrible maldición si miraba en dirección a Camelot: aunque desconocía en qué consistía la maldición, seguía tejiendo sin parar. Nadie la conocía, ya que vivía encerrada; algunos campesinos creían oírla cantar por las mañanas, al amanecer, y se referían a ella como a un hada.
Su contacto con el mundo era a través de un espejo, que reflejaba la ventana, que le mostraba Camelot. En las telas que tejía se reflejaba lo que ella veía a través de ese espejo, como las aventuras de los Caballeros de la mesa redonda. Un día, a través del espejo, Elena vio a Lancelot y se enamoró de él.
Dejó de coser y, sin poder evitarlo, miró hacia Camelot. En ese momento, el espejo se quebró, las telas salieron volando por la ventana y la maldición cayó sobre ella: bajó de la torre y cogió una barca.
Surcó el río en dirección a Camelot. Cuando llegó a la ciudad, la gente se arremolinó alrededor de la barca donde encontraron el cuerpo sin vida de la dama de Shallot.
Cuenta la leyenda que Elena, la dama de Shalott, fue encerrada en una torre donde tejía noche y día. Un susurro le anunció que le aguardaba una horrible maldición si miraba en dirección a Camelot: aunque desconocía en qué consistía la maldición, seguía tejiendo sin parar. Nadie la conocía, ya que vivía encerrada; algunos campesinos creían oírla cantar por las mañanas, al amanecer, y se referían a ella como a un hada.
Su contacto con el mundo era a través de un espejo, que reflejaba la ventana, que le mostraba Camelot. En las telas que tejía se reflejaba lo que ella veía a través de ese espejo, como las aventuras de los Caballeros de la mesa redonda. Un día, a través del espejo, Elena vio a Lancelot y se enamoró de él.
Dejó de coser y, sin poder evitarlo, miró hacia Camelot. En ese momento, el espejo se quebró, las telas salieron volando por la ventana y la maldición cayó sobre ella: bajó de la torre y cogió una barca.
Surcó el río en dirección a Camelot. Cuando llegó a la ciudad, la gente se arremolinó alrededor de la barca donde encontraron el cuerpo sin vida de la dama de Shallot.
Etiquetas: Cuentos, Emilie Autumn, Leyendas, Medieval
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