Todos necesitamos ser aceptados; pero deben pensar que sus convicciones son únicas, les pertenecen, aunque a otros puedan parecerles raras o inaceptables. Aunque toda la manada diga: No está bien...
Nadar contracorriente
Etiquetas: cine, Reflexiones
What if...?
¿Y qué si...
Aquí te sientas, en tu silla de respaldo alto
Me pregunto cómo es la vista desde ahí
No podría saberlo porque me gusta sentarme
en el suelo, sí en el suelo
Si quieres podríamos jugar un juego
Simulemos que somos iguales
Pero vas a tener que mirar mucho más cerca
de lo que lo haces, más cerca de lo que lo haces
Y estoy demasiado cansada para quedarme aqui más tiempo
Y de todas formas no me importa lo que piensas
porque creo que estabas equivocado sobre mí
Sí,¿ y qué si lo estabas, y qué si lo estabas?
¿Y qué si soy una tormenta de nieve quemándose?
¿Y qué si soy un mundo que no gira?
¿Y qué si soy un océano, demasiado bajo, demasiado profundo?
¿Y qué si soy el demonio más amable?
Algo en lo que tal vez no creas
¿Y qué si soy una sirena cantando para que los caballeros se duerman?
Sé que tienes que entenderlo
Dime todo lo que soy
Y quizás aprenda cien o doscientas
cosas acerca de tí, tal vez acerca de tí
Soy el final de tu telescopio
No cambio sólo para acomodarme a tu vista
porque estoy atada por una cuerda desgastada
Alrededor de mis manos, atada alrededor de mis manos
Y cierras los ojos cuando digo que me estoy liberando
Y pones tus manos sobre tus oídos
Porque no estás preparado para creer que yo no soy
la chica perfecta que pensabas
Bueno, ¿qué tengo que perder?
¿Y qué si soy un sauce llorón riendo lágrimas sobre mi almohada?
¿Y qué si soy una persona sociable que quiere estar sola?
¿Y qué si soy un leopardo sin dientes?
¿Y qué si soy un pastor sin ovejas?
¿Y qué si soy un ángel sin alas para llevarme a casa?
No me conoces
Nunca lo harás, nunca lo harás
Estoy fuera del marco de tu foto
Y el cristal se está rompiendo ahora
No puedes verme
Nunca lo harás, nunca lo harás
Si nunca vas a ver...
¿Y qué si soy un desierto lleno de gente?
Demasiado dolor con poco placer
¿Y qué si soy el lugar más bonito al que nunca quieres ir?
¿Y qué si no sé quién soy?
¿Nos mantendrá eso a ambos intentando
descubrirlo? Si lo haces,
por favor házmelo saber
¿Y qué si soy una tormenta de nieve quemándose?
¿Y qué si soy un mundo que no gira?
¿Y qué si soy un océano, demasiado bajo, demasiado profundo?
¿Y qué si soy el demonio más amable?
Algo en lo que tal vez no creas
¿Y qué si soy una sirena cantando para que los caballeros se duerman?
Duerman...
Duerman...
Etiquetas: Emilie Autumn, Música
El pescador ocioso
Un hombre rico y emprendedor se horrorizó cuando vio a un pescador tranquilamente recostado junto a su barca contemplando el mar y fumando apaciblemente su pipa después de haber vendido el pescado.
- ¿Por qué no has salido a pescar? -le preguntó el hombre emprendedor
- Porque ya he pescado bastante por hoy -respondió el apacible pescador.
- ¿Por qué no pescas más de lo que necesitas? -insistió el industrial.
- ¿Y qué iba a hacer con ellos? -preguntó a su vez el pescador.
- Ganarías más dinero -fue la respuesta- y podrías poner un motor nuevo y más potente a tu barca. Y podrías ir a aguas más profundas y pescar más peces. Ganarías lo suficiente para comprarte unas redes de nailon, con las que sacarías más peces y más dinero. Pronto ganarías para tener dos barcas... Y hasta una verdadera flota. Entonces serías rico y poderoso como yo.
- ¿Y qué haría entonces? -preguntó de nuevo el pescador.
- Podrías sentarte y disfrutar de la vida -respondió el hombre emprendedor.
- ¿Y qué crees que estoy haciendo en este preciso momento? -respondió sonriendo el apacible pescador.
Cuántas vidas desperdiciadas buscando lograr una felicidad que ya tenemos...
Etiquetas: Cuentos, Reflexiones
El Poeta

Esta historia pertenece al blog de Dante: Crónicas Onirikas. Él es su autor. La razón de por qué lo pongo aquí, es porque me dedicó esta historia, cosa que le vuelvo a agradecer desde aquí. Así que, esperando que vuelva a vislumbrar alguna flor a través de la ventana de Onirika, deseando que vuelva a escribir, os dejo con un pedazo de su arte:
EL POETA
Dickens corrió las cortinas de su habitación para que nadie le viese escribir. Desde que habian prohibido la poesia en Ciudad Marchita se habia encerrado en su casa. Allí, en su intimidad, escribía sus poemas al amparo de un candil,donde nadie pudiese delatarle.
Todos aquellos versos estaban escritos con la mente puesta en ella, su amada Victoria.
Pero en Ciudad Marchita estaba prohibido amar, así que aquellos poemas que escribía estaban impresos en su piel y en su memoria,su carne ya maltrecha había sangrado tanto que apenas sentía ya dolor cuando la cuchilla surcaba su geografía formando letras y símbolos que sólo el podía descifrar. Su cuerpo se había convertido ya en un mapa sin fronteras donde todos los países se llamaban igual,amor inmortal. Dickens era una cicatriz que sólo sus harapos ocultaban las pocas veces que salía a la calle,aquellas veces que se mezclaba entre la gente gris de Ciudad Marchita.
Dickens era un mounstruo,alguien que no tenía cabida en aquella tierra.
Aquella noche se había citado con Victoria,se verían mas allá de las fronteras de Onirika,en un lugar remoto al que llamaban "El Jardin de las Estatuas de Sal". Allí nadie podria verles y Victoria podría leer su cuerpo desnudo a la luz de la luna y el podría recitarle aquellos símbolos que le adornaban.
Bajo la luz crepuscular, Dickens abandonó su casa,vigilando que nadie le siguiera,con total sigilo,jamás había estado allí,nunca habia salido de Ciudad Marchita, pero estaba dispuesto a todo por ver a Victoria, aunque tuviese que atravesar un páramo,un lago y un bosque seco.
Y así lo hizo.
y allí estaba ella,tan pálida...tan hermosa...bajo el resplandor ondeante de las dos antorchas que eternamente flanqueaban las rejas del jardín de las Estatuas de Sal,como una visión divina.
Dentro del jardín desataron su pasión en silencio. Él le recitó sus versos y ella leyó sus cicatrices.
"Nunca imaginé que el cielo estaba justo entre tus brazos"
Y ella le abrazaba...
"Que el invierno moriría con un roce de tus labios"
Y ella le besaba...
Entre estrofa y estrofa hicieron el amor bajo las estrellas,en una cama de hierba fresca que olía al rocío de la noche, sólo vestidos por el resplandor de la luna llena que se reflejaba en sus cuerpos temblorosos como un plácido mar de luces de hada.
"Sólo pido un lugar en tu mundo".
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Faltaba poco para el amanecer,casi había llegado el momento de separarse antes de que el sol apareciera tras las montañas y pudiesen ser descubiertos. Caminaron por el Jardín de las Estatuas de Sal cogidos de la mano para devorar juntos los últimos minutos de aquella mágica noche y llegaron a una fuente de marfil,una fuente seca,abandonada y cubierta de hiedras. Junto a ella había un estatua de sal.
"Este es Dante"-le dijo Victoria tocando la mano de la estatua-mi abuelo me contó su historia,¿la conoces?
"Jamas oí hablar de él"
"Hablar de Dante está prohibido en Ciudad Marchita,quizá sólo sea una leyenda,un cuento para niños, pero mi abuelo me dijó que llegó a verlo hace ya muchos años"
"Cuéntame la historia"
"Dicen que desde aquí mira a una estrella,aquella estrella de allí,la estrella muerta. Mi buelo,Stoker, me contó que hace muchos años...."
Y así, Victoria le relató a su amado la antigua leyenda de Dante,una bonita historia de amor y arte que jamas pudo ocurrir en la tierra gris. Después ambos se separaron después de un cálido beso, sin percatarse de que habian sido observados por el virus gris,una enfermedad que llena de celos e ira. Había decidido que aquel iba a ser el último beso que jamás nadie pudiese dar en Onirika. Se lo juró a sí mismo mientras convertido en cuervo se alejaba graznando improperios contra los dos amantes.
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Dickens durmió durante todo el día. Soñó con el jardin de las estatuas y con la leyenda de Dante,soñó con Byron,Shelly,Verne y Poe,soñó que la estatua le hablaba y le señalaba a otra estrella,soñó que le decía:"despierta Dickens,tu estrella se muere,despierta".
Y Dickens despertó empapado en sudor. Ya casi había anochecido de nuevo y los últimos residuos del día entreban tímidos a través de su ventana. Los últimos rayos de luz que apenas iluminaban su habitación...no,no era la luz del atardecer,era muy tarde ya,aquella luz venía de otro sitio.
Descorrió las cortinas y miró su jardín. En él, cientos de personas grises portando candiles rodeaban su morada silenciosamente. Venían a por él,a por el monstruo del cuerpo lleno de cicatrices.
Y entre ellos estaba Victoria.
"Este es ahora mi mundo"
Victoria era gris,tan gris como los demás. Un grupo de personas grises susurraban palabras grises a sus oidos y con cada palabra gris ella más gris se volvía. La habían capturado.
Un niño gris salió de entre la multitud y le dijo:
"Dickens,has incumplido las leyes,se te acusa de haber amado sin pedir nada a cambio,se te acusa de haber escrito poemas de amor,se te acusa de hablar de cosas prohibidas,se te acusa de soñar,se te acusa de suspirar,se te acusa......."
Los grises personajes habían llegado ya hasta su casa y golpeaban incesantemente la puerta con la intención de capturarlo. El virus gris era fuerte en ellos y se colaba el hedor a desidia que emanaban.
Dickens colocó un aparador de caoba en la puerta a sabiendas de que aquella medida de contención sería insuficiente para frenarlos. Miró a través de su ventana y vio por última vez a su amada,con la mirada perdida,el rostro complaciente y exenta de sentimientos. Después, con lágrimas en los ojos, se sentó en su escritorio y abrió el pequeño cajón donde guardaba su particular utensilio de escritura. La cuchilla resplandeció fulgurante y Dickens escribió su último poema. Lo escribió tan profundo que los versos brotaron de sus venas como cálidos ríos.
La puerta de sus casa cedió por fin al empuje de los hombres grises y allí lo encontraron,en un charco de sangre ,inerte, pálido, con una herida abierta en su brazo en forma de letras.
"Sin ti no hay mundo".
Si queréis conocer qué es el Jardín de las Estatuas de Sal, y quiénes son Dante, Verne, Shelly, Byron, Poe... Lo podéis ver en su blog de Myspace: www.myspace.com/deliriun
Oscar Wilde
Un genio, que supo expresar como nadie en pocas palabras ideas, pensamientos y reflexiones sobre la vida, el arte y la sociedad que aún en nuestros días son aplicables:
- "Concentrarse en los instantes de la vida, que no es en sí misma más que un instante".
- "Los libros que el mundo llama inmorales son libros que muestran al mundo su propia infamia".
- "Lo menos frecuente en este mundo es vivir. La mayoría de la gente existe, eso es todo."
- "No quiero estar a merced de mis emociones. Quiero usarlas, disfrutarlas, dominarlas."
- "Definir es limitar".
- "Perdona siempre a tu enemigo. No hay nada que le enfurezca más."
- "Ser natural es la más difícil de las poses."
- "El motivo de que nos guste pensar bien de los demás es que tenemos miedo de nosotros mismos".
- "En cuanto a los presagios, no existen. El destino no nos envía heraldos. Es demasiado prudente o cruel para ello".
- "Hoy en día, la gente sabe el precio de todo pero no conoce el valor de nada".
- "La incertidumbre es lo que nos cautiva. La bruma hace que las cosas sean maravillosas".
- "Todos tenemos dentro el cielo y el infierno".
- "A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto, y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante."
- "Dad una máscara al hombre y os dirá la verdad."
- "El arte de la música es el que más cercano se halla de las lágrimas y los recuerdos."
- "El cinismo consiste en ver las cosas como realmente son, y no como se quiere que sean."
- "El hombre puede creer en lo imposible, pero no creerá nunca en lo improbable."
- "El medio mejor para hacer buenos a los niños es hacerlos felices."
- "Es muy difícil no ser injusto con lo que uno ama."
- "La mejor manera de librarse de la tentación es caer en ella."
Etiquetas: Literatura, Oscar Wilde
